lunes, 6 de febrero de 2012

VIOLENCIA Y PAREJA: Analisis de la pelicula "La guerra de los Roses"


Violencia y Pareja: Algunas consideraciones

ANALISIS DEL FILM “LA GUERRA DE LOS ROSES”
Artículo publicado en: Revista Claves de Psicoanálisis y Medicina Nº 13 y 14 – Año 1.999


Autores:
  • Lic. Carlos Miranda.
  • Lic. Liliana Cuniglio
  • Lic. Gabriela Orlanski

Resumen

Este trabajo apunta a dilucidar algunos aspectos de la conflictiva vincular de la pareja violenta, a través del análisis del film “La Guerra de los Roses”. Para una adecuada comprensión de este vínculo es necesario considerarlo, en sus tres niveles de análisis: transubjetivo, intersubjetivo e intrasubjetivo.

Summary in English
 
It Analize the war of Roses film many aspec of de trouble relation of the violent couple. It the velope the concepts of linking, couple, collusion violente and exitant relation. It propose three level tu study: Transubjetive, intersubjetive and life mind.


Introducción

Este trabajo apunta a dilucidar algunos aspectos de la conflictiva vincular de la pareja violenta a través del análisis del film “La Guerra de los Roses”.

 Para el comentario en cuestión señalaremos algunos referentes teóricos en que nos basamos para la interpretación.

Comenzaremos por definir los términos: Vínculo – pareja – colusión – violencia.

Nos basamos en el concepto de vínculo que refiere Bernstein, etimológicamente significa “unir, juntar, sujetar, con ligaduras o nudos”.

Esto sugiere la idea de una relación estable en el tiempo y en el espacio.

Se trata entonces de una estructura de tres términos constituidos por dos polos (dos yoes) y un conector que dará cuenta de la particular manera de ligar a ambos.

Esto nos introduce al concepto de pareja que utiliza Jaime Velazco, donde la designa como “una estructura vincular de dos personas en un momento de sus vidas deciden compartir una relación estrecha, estable, siendo una alianza consciente de acompañarse, sostenerse, quererse, cuidarse y proyectarse”.

Se  considera que este compromiso afectivo tiene una historia previa en cada uno de sus integrantes, y su destino no siempre queda clarificado más allá de las promesas iniciales: el propósito consciente que los ha unido.

El momento inicial de una pareja está teñido por una inevitable contradicción fundante proveniente de cada uno de sus miembros, que surge de la trabajosa y difícil elaboración de la separación de los vínculos endogámicos.

Consideramos importante indagar en el origen de la conformación de la pareja, porque éste es un indicador silencioso que va a determinar el desarrollo del vínculo y su posterior desenlace.

Distintos autores denominan a este momento:” Piedra fundacional” (D. Caratozzolo), “mito fundante “(B. Antoni), “zócalo inconsciente” (J. Bernstein). Su develamiento nos permitirá comprender por qué tantas parejas discuten violentamente con un alto costo de sufrimiento, a través de las diferentes variantes de la agresión, siguen unidos sin poder separarse.

Esta unión conflictiva nos remite al concepto de colusión, que implica un proceso simbiótico en el que los dos integrantes de la pareja se atribuyen inconscientemente y mutuamente sentimientos compartidos. En esta situación los límites entre las partes del yo, el objeto externo y el objeto interno son confusos e indiscriminados.

Es una complicidad secreta inconsciente y recíproca, que más allá de las apariencias, es la causa del conflicto. Una de sus manifestaciones posibles puede ser la violencia.

Distintos autores coinciden en comprender el concepto de violencia en relación directa a los conceptos de poder y agresión. Foucault señala que” Poderes” quiere decir formas de dominación, formas de sujeción, que operan focalmente.

La agresión, siendo un componente natural y necesario del ser humano, puede, cuando se intensifica, cambia su cualidad y transformarse en violencia, estableciéndose una relación de abuso que ocasiona daños físicos y/o psicológicos. 

Esta se presenta como manifiesta o invisible, en el discurso o en acto, por acción u omisión. Es crónica en sus formas, permanente o cíclica y circula de generación en generación, a través de los vínculos familiares y las repeticiones de los mismos.

Es conveniente acentuar la preponderancia del vínculo violento por sobre la violencia de cada uno de sus integrantes. Este vínculo es denominado por Domingo Coratozzolo como “vínculo excitante”, siendo este un producto de la relación entre dos sujetos, uno de los cuales estimula, incita, provoca, pretende penetrar y habitar en el espacio mental del otro, inyectándole un “estímulo excitante”.

Esta sería una forma colusiba, funcional, simbiótica, lograda a través de la violencia, utilizándosela como un instrumento más potente de unión con el otro que el intercambio amoroso, más maduro y discriminado.

Para una adecuada comprensión de este vínculo es necesario considerarlo en sus tres niveles de análisis:

  1. Transubjetivo que son todas las determinaciones socioculturales de los sujetos.
  2. Intersubjetivo, está referido al conflicto vincular de la pareja misma.
  3. Intrasubjetivo, es la dimensión intrapsiquica de cada uno de los miembros implicados en el vínculo; en este caso el vínculo violento.


Síntesis del film

El argumento plantea la relación entre Oliver y Bárbara desde sus inicios, cuando se conocen siendo estudiantes en una subasta de antigüedades y pujan por una estatuilla. Este tironeo marca el estilo de vínculo que se establecerá entre ambos y que constituye un hito que permanecerá mudo hasta estallar el desenlace final.

Se casan, ella abandona sus estudios para dedicarse a la casa y a la atención de los hijos, mientras el inicia y desarrolla una importante carrera como abogado. Bárbara apoya a su marido y con esfuerzo le regala el auto de colección que él desea.

Con los recursos que Oliver produce, compran y refaccionan una mansión, tarea que queda a cargo exclusivo de Bárbara, permaneciendo el conflicto en forma latente, manifestándose solo en pequeñas desavenencias aparentemente intrascendentes.

Los hechos se precipitan cuando la casa está terminada, los hijos dejan el hogar para seguir sus estudios y Bárbara quiere empezar a trabajar y tener sus ingresos: quiere independizarse. Impulsada por sus nuevos intereses, Bárbara cambia su auto estándar por una poderosa camioneta doble tracción.

A Oliver le cuesta aceptar las nuevas iniciativas de Bárbara y se muestra indiferente a sus pedidos de ayuda, centrándose cada vez más en sus propios intereses laborales, regodeándose con sus éxitos.

El conflicto detona cuando Oliver debe ser internado de urgencia con aparente infarto y Bárbara no se interesa por su estado, confesándole después que en realidad deseaba su muerte, circunstancia que la haría sentir libre.

Bárbara pide el divorcio y Oliver, sorprendido y enfurecido, se resiste a abandonar la casa. La casa se erige como un campo de batalla, repitiéndose así la pujar original por la estatuilla en una nueva (VIEJA) pero esta vez ruidosa puja por la casa.

La violencia se manifiesta en diversos episodios que van “In Crescendo”: así, la muerte del gato de Bárbara, “el orín sobre el pescado”, la destrucción del auto de Oliver (Bárbara pasa su camioneta sobre él), “pate de perro”.

Con voluptuosa hostilidad ambos se encierran en la casa, ellos dos SOLOS, clausurando puertas y ventanas al exterior para librar la batalla final, aquella en la que ambos se desafían y finalmente se destruyen el uno al otro, mutuamente,… PERO JUNTOS.


Articulación teórica con el film.

Para facilitarnos el análisis vamos a dividir el film en tres partes o secuencias: Introducción, nudo y desenlace.

Introducción:

El primer encuentro de la pareja film es un encuentro “en actuación”, donde no cuentan las palabras. En la subasta Bárbara propone un desafío, mostrando así que su seducción tiene la modalidad de un “estímulo excitante” para llamar la atención del otro y convocar su interés en una situación de rivalidad. Bárbara es la que lo confronta con la falta y Oliver frente a la angustia que esto le produce, va a intentar constantemente obturarla.

Esta seducción por competencia o rivalidad se convierte entonces, en una situación de desafío excitante para los dos. Este se juega aparentemente por la estatuilla pero lentamente es por lo que ella simboliza: el falo que promete la completud narcisista y defiende de las ansiedades de castración (incompletud, impotencia, muerte).

Se plantea así un juego erótico de perseguido-perseguidor, como el juego del gato y el ratón que culmina en el encuentro sexual inmediato, “multiorgásmico”, pero sin mediación del conocimiento del diálogo. En un nivel pre verbal que en el acto sexual intenta negar la falta.

La rivalidad por el poder fálico que podemos vincular a lo imaginario en la búsqueda de la completud narcisista, es a lo que vamos a llamar “Piedra Fundacional” o “Mito Fundante”  de esta pareja.

En su percepción inconsciente ambos engarzan en este modelo vincular desde su historia personal, siendo esto exactamente lo que ellos “buscan” y “encuentran”, sin saber de su determinación.

Ella se constituye en representante de la fuerza física; él del poder intelectual. Unirse es constituirse en Ideal Narcisista; Completud y Omnipotencia.

Nudo:

La Piedra Fundante queda silenciada por años mientras ellos se abocan a configurar un vínculo que se sostiene en un pacto inconsciente; donde ponen en marcha los modelos de femineidad y masculinidad culturalmente internalizados, cumpliendo los mandatos sociales y posiblemente familiares. Aún con su apariencia de madurez, solvencia, de roles bien discriminados, se puede entrever que ambos se unen y abocan a defenderse de la castración, obturando todos los espacios vacíos con objetos para la estética del hogar, siendo esta una formación reactiva de un rasgo anal que liga su sadismo a la pulsión libidinal, (ligazón que más tarde defeccionara y se la verá como estallido).

En este momento de la película, a diferencia de su comienzo, vemos a Oliver en un rol activo, viendo satisfechos sus aspectos de pasividad y dependencia en Bárbara. (colusión obsesiva). Mostrando los rasgos indicadores como el trabajo infatigable, orden en la disposición de las cosas, ahorro, mantenimiento rígido de lo establecido, preocupación por la imagen externa como rol social formal, control y falta de espontaneidad en los vínculos, la sobre exigencia para el cumplimiento de sus ideales, etc.

En esta colusión, Bárbara le hace de complemente; adoptando un rol pasivo, dependiente, sostén narcisista de su marido, quedando su vida reducida al ámbito hogareño: arreglo de la casa, crianza de los hijos.

Este tercer y último momento nos muestra el desencadenamiento de la conflictiva de esta pareja, en un momento de crisis evolutiva que toda familia debe atravesar poniendo en marcha sus mecanismos de reacomodamiento hemostático. Momento en que la casa está terminada y los hijos encaminados en sus estudios, siendo ya adolescentes, comienzan a perder la dependencia, de las necesidades básicas, de sus padres.

En esta pareja, con una modalidad de vínculo narcisista, estos procesos usuales a transitar se patologizan por la rigidez, apareciendo la violencia como un síntoma.

Cuando los roles complementarios asignados y asumidos como pasivo y activo se cuestionan por un cambio de situación vital, y aparecen nuevas necesidades de autonomía en el pasivo- en este caso Bárbara – retira lo desplazado o proyectado en el activo, produciendo una conmoción estructural.  En esta crisis, Bárbara, vuelve a tomar la posición activa inicial con la aparición del deseo de autonomía económica, haciendo un pasaje del deseo del marido al deseo del dinero (Pene=Dinero), al mismo tiempo que corriéndose del lugar de sostén narcisista de Oliver por el deseo de “otra cosa”.

Vemos entonces que Oliver, dominado por sus modelos ancestrales Rígidos y necesidad de sostén, no puede aceptar el crecimiento personal de su pareja. Frente al peligro que esto le representa (tomar contacto con sus aspectos pasivos y vulnerables), aparecerá un aspecto violento “invisible” como lo es su manifiesta indiferencia al pedido de colaboración de Bárbara, evidenciándola aún más al matar una mosca con el contrato comercial de su “amada esposa”.

Algo del “contrato” o pacto implícito de la pareja también se quiebra en este momento. Aquí es cuando vemos el estallido, aquí donde se de fusionan las pulsiones y el sadismo queda libre, instalándose la violencia manifiesta como vínculo.

Veamos su proceso: Bárbara confiesa haber deseado la muerte de Oliver en el momento en que él estuvo internado y en la misma escena pide el divorcio. El pedido de separación es vivido por Oliver como desgarro o mutilación del yo, como castración; apareciéndosele irruptivamente lo negado en el pacto inconsciente inicial.

La propuesta de separación actúa como “estímulo excitante”. Frente a la herida narcisista intolerable, Oliver implementa mecanismos regresivos, primitivos (?), no pudiendo soportar la pérdida de la casa tanto como la estatuilla y su mujer- sostén (como otro objeto de su “colección anal” en pos de la imaginaria completud fálica). Frente a lo traumático, Oliver propone la batalla como último recurso para anular la posible separación, para soldar la unión a través de la penetración violenta, realimentando así el “vínculo excitante” que los caracteriza.

Vuelve a aparecer el desafío puesto en escena, “en acting”, como al comienzo, mostrándonos el sentido que adquiere la “Piedra Fundante” para esta pareja. Aquí comienza el combate, dividiendo el “territorio propio” del de Bárbara, que ahora, “se tornó enemigo”.

El tercero, el abogado que propone la “retirada”, el corte drástico, es expulsado, como también son excluidos, echados y abandonados los hijos y la mucama.

La pareja de los Roses se prepara para “gozar” (refiriéndonos al goce) del encuentro dual, simbiótico y destructivo en el encierro. Quedan mezcladas agresión y sexualidad al servicio de Tánatos, en un genuino vínculo de Mellicez Tanática al decir de I. Bernstein.

Ellos quedan subordinados a sus pulsiones, al proceso primario donde no funciona el pensamiento como mediatizador de la descarga, ni el tiempo como límite y donde el espacio (la casa tan valorada y cuidada) pierde su importancia como lugar construido y constructivo.

Se propone llevar adelante un juego imaginario en donde la destrucción es una forma de encuentro cuerpo a cuerpo, “en Acting-out”. Como al principio: Sin simbolización posible.  Encuentro en lo Real de la muerte.


Conclusiones

Para poder comprender los distintos tipos de vínculos que se pueden establecer en la pareja humana, es necesario entender que esta se constituye en la búsqueda de una completud perdida, imaginaria, que cumple la función de defensa ante la castración.

Castración o falta con la que nos vemos permanentemente confrontados en tanto humanos, desde nuestro interior como desde la realidad exterior.  Cuando en esta relación al inicio especular, empiezan a manifestarse las diferencias y conflictos, solemos observar generalmente que aquellos aspectos por los que se unieron dos personas, son los mismos que más tarde los separan.

En el tipo específico que estuvimos intentando comprender, el de la pareja violenta, encontramos que hay un vínculo dual, especular, narcisista, con las trampas propias que lo constituyen: la admiración y la rivalidad, la imposibilidad de constituirse en dos seres autónomos e independientes aceptando al tercero como ley que regule y posibilita el crecimiento y el proyecto.

Vimos que en su carácter de exclusividad y omnipotencia se excluye y se transgrede (seducción, anulación), a la terceridad como ley (abogado, hijos, trabajo), y se constituye e impone una ley propia del vínculo. Dos intentan fusionarse a través de la violencia erotizada, no ven nada más allá. El tercero queda limitado, excluido, en observación impotente de esta escena de dos que no soportan ni tampoco pueden serlo.

Encontramos que la agresión y la sexualidad son utilizadas como mecanismos defensivos frente a la separación, la castración y la muerte.

Siendo dos formas distintas y a veces conjugadas de penetrar en el otro y reafirmar así el vínculo simbiótico narcisista, de coalición.  Estos aspectos funcionan como constitutivos de “vínculo excitante” que, aún en su engañosa apariencia de ser una relación de “víctima y victimario”, de “amo y esclavo”, compromete a ambos miembros por igual. Ambos sostienen un vicioso círculo retroalimentado de “estímulos excitantes” donde el momento de confrontación máxima, y a pesar del sufrimiento, es el de mayor unión y excitación.

En el ejemplo planteado en este trabajo se desarrolló un caso de violencia cruzada que permite ver con lente de aumento los mismos mecanismos que intervienen en diferentes grados y formas de violencia que se juegan en la pareja.

Los aspectos violentos pueden ir desde la desvalorización y queja permanente hacia el otro, pasando por las discusiones constantes, la indiferencia, etc., hasta la violencia verbal, sexual y/o física.

Creemos que a mayor nivel de desarrollo psicosexual será menor el nivel de violencia de la pareja.


Comentario Final

La novela específicamente humana existe en tanto existe lo simbólico: el lenguaje, que por sus múltiples e infinitas posibilidades es, por sí mismo, equívoco. Para seguir dentro del tema de la pareja humana el ejemplo puede verse claramente en las interminables telenovelas- con sus interminables supuestos y malentendidos-, las cuales se fundan, constituyen y sostienen a partir y en el desencuentro del lenguaje. Y también por lo que se filtra en su silenciamiento.

En el fin elegido “vemos” que lo silenciado se traduce en actuaciones: seducciones y violencia sin palabras.

¿Qué es entonces lo silenciado?

Por azar o no, no aparecen en la película referencias importantes ni contacto ninguno con las familias de origen. Y nos da lugar a suponer que esta AUSENCIA se hace presente “en escena” en el vínculo de los Roses.

¿Por qué Bárbara necesita “desafiar”, mostrándose poderosa- poseedora de lo  Valioso? ¿Por qué Oliver se ve compelido a “negar” por cualquier medio y en todo momento la incompletud? Algo del pasado ausente, reprimido, se encarna, literalmente” se hace carne” en y entre ellos, se pone involuntariamente en juego, que aunque con aire de comedia, es propiamente la tragedia humana.

Allí donde faltan las palabras, el pensamiento, se encarna el sufrimiento y allí donde lo terapéutico como mediación simbólica, como tercera instancia que dinamiza lo cristalizado y enquistado, tiene objeto de ser y eficacia en su intervención: Vaciar de sufrimiento-de tragedias- por medio de la palabra plena.



Bibliografía

  • Beliera de Colomb, Esther y MEDICO, Marisa “El vínculo violento en la ecología familiar”-“Organización de un vínculo peculiar”. Revista Claves/en psicoanálisis y Medicina N°7-1995 Y N°2- 1992.
  • Bernstein, Isidoro y Pujet, Janine. “Psicoanálisis de la pareja matrimonial”. Ed Paidos. Bs.As- 1992
  • Caratozzolo, Domingo. “La pareja violenta, una lectura pscicoanalítica”. Ed. Homo-Sapiens. Rosario- 1994.
  • Coria, Clara “El sexo oculto del dinero” Ed. Paidos- Barcelona -1991
  • Jutoran, Sara. “La guerra de los sexos?”. Revista Terapias N°14. Julio-1992
  • Rojas, Maria Cristina. “ Violencia, Familia y cultura”. Revista Claves /en psicoanálisis y Medicina.
  • Velazco, Jaime. “Psicoterapia de pareja”. Psicoanalisis y psicoterapia. Centro Editor Argentino-1980.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Excelente trabajo... Se aterriza la dinámica y conceptos psicoanalíticos en el película, mil gracias, le entendí mucho mejor que a la Mtra. =P

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